No me gusta viajar.
Sí, no me gusta. Ya lo he dicho
No lo digo mucho porque a más de uno le puede explotar la cabeza. Así que lo mido mucho.
Y no es que no me guste conocer mundo, todo lo contrario.
Es que no me gusta viajar.
Pero para ver mundo hay que moverse un poco.
Tampoco me gusta cocinar carne, pero me gusta comérmela.
Me explico
He pasado tiempo de mi vida con una mochila a cuestas.
Son tiempos que recuerdo con mucho cariño, pero sinceramente, pero me tiraba más tiempo haciendo y deshaciendo el equipaje, de bus en bus y de tren en tren que atento al lugar en el que estaba en cada momento.
Había que tachar lugares de la lista.
Como el médico que no es capaz de mirar a su paciente porque tiene otros 30 que visitar en los próximos diez minutos. Más o menos.
Y así no me gustaba jugar.
Hasta que buceé por primera vez.
Fue en Caló Des Moro, Snat Antoni, Ibiza.
Me pagué en Open Water con las propinas que me daban trabajando poniendo copas.
Allí mi instructor me dijo que se había ganado la vida en Indonesia, Mar Rojo y en México.
Música para mis oídos.
Ver mundo, sin tener que viajar y además cobrando por ello.
¡Cojonudo!
Aunque no todo es tan romántico, pero eso para otro momento.
Viendo mundo trabajando como instructor de buceo te permite varias cosas:
Reducir el tiempo de desplazamientos de manera considerable con respecto al tiempo total de viaje.
O lo que es lo mismo, cuando llego a un lugar me quedo hasta que me salga de los cojones y me voy cuando me salga del mismo lugar.
Entablar relaciones más fuertes con la gente local y que te invitan a su casa a compartir mesa con su familia y sin pedir nada a cambio.
Y bucear todos los días y desde todos los ángulos posibles.
Un dato curioso: Si hubiera tenido que pagar todas la inmersiones que hice en Palu trabajando, me hubieran costado 55.000$.
Eso también lo permite esta profesión.
Para mi viajar no es llegar a un lugar y andar como pollo sin cabeza de aquí para allá sacando fotos todo lo que se mueve y a lo que no se mueve para volver a casa y ver si esa foto se parece más o menos a la del catálogo.
Para mi viajar es llegar, estar, convivir y bucear.
Ojo, no tengo nada en contra. Que cada uno viaje como quiera. Solo digo que a mi no me gusta.
Aunque ahora no lo puedo hacer como antes, ahora estoy y convivo feliz en mi casa, es España.
Aunque hay veces que me gustaría irme a otro país. Pero dejo de ver la sección de política y se me pasa.
Pero lo que más se acerca a ese tipo de viaje, es un viaje de buceo.
Llegas al lugar y no tienes más remedio que estar en el mismo lugar (también aplica para el vida a bordo).
Conocer a la gente del local un poco más, tienes más tiempo de relacionarte con la persona de al lado, ya sea local o turista.
Y además vas a tener la oportunidad de disfrutar de la naturaleza de manera sosegada y tranquila.
Y desde un ángulo que la mayoría de gente no ve ni verá nunca.
Por eso no me gusta viajar, porque me gusta más el viaje que me da el buceo en los lugares a los que voy.
Y este es el tipo de viaje que te puedo ayudar a crear.
En cambio si buscas estar en 30 lugares a la vez en 50 lugares diferentes para sacar 20.000 fotos repetidas que nunca vas a ver por que es mejor la de wikipedia, no soy tu persona.
P.D.: Piénsalo bien, en tiempo como los que corren, este tipo de viajes además son los más seguros. Limitas el número de contactos, lugares, y además con personas que como tú que se habrán tenido que hacer un test con resultado negativo para estar allí. Por no hablar de las mejoras en higiene.