Hoy te voy a contar tres cosas que no debes hacer cuando buceas.

 

Son de sentido común, pero cuando uno es joven e inexperto, ya se sabe.

 

También se es un poco inconsciente.

 

Y eso me costó un buen susto

 

Fue un error en equipo, más bien en pareja.

 

Estábamos en Utila. 

 

Haciendo el curso de Divemaster, mi compañero Jon y yo, salíamos con el barco a hacer una inmersión por libre y decidimos que iba a ser profunda.

 

Queríamos ver que había a los 40 metros en ese lugar.

 

Yo tenía algunos fallos en el regulador, cuando la presión en el interior del tanque se iba reduciendo más y más, cada vez que inhalaba, la aguja bajaba a 0 y se detenía el flujo de aire.

 

Se sentía como si intentara hinchar un globo sacándole el aire.

 

Pero si mantenía una respiración relajada lo podía controlar.

 

Esos fueron los dos primeros errores.

 

Equipo el mal estado y querer bajar tan abajo de esa manera.

 

Se lo comenté a Jon y le dije que por favor se mantuviera cerca de mi.

 

El me dijo que ningún problema.

 

Llegamos a los 40 metros de profundidad y todo iba bien.

 

Entonces, por algún motivo mi compañero decidió seguir bajando.

 

No se que cojones le pasó por la cabeza que decidió descender 10 metros más y ponerse a bailar en el fondo.

 

Y ahí lo tenía, a 50 metros y bailando “La Macarena”.

 

En condiciones normales de inconsciencia me hubiera hecho hasta gracia, pero no era el caso.

 

El tiempo de fondo se me terminaba y la aguja del manómetro empezaba a moverse con cada inhalación.

 

Estaba cada vez más agitado y respiraba más fuerte a cada segundo que pasaba.

 

Y ahora Jon se movía creyéndose Anna Pàvlova.

 

Cuando decidió que se había terminado la música en su cabeza, empezó a ascender y emprendimos el camino de vuelta a la superficie.

 

Y a los 10 metros de profundidad le tuve que hacer el gesto de “estoy sin aire”.

 

Compartimos su regulador hasta la superficie. Afortunadamente no tuvimos que hacer una parada más larga.

 

Y afortunadamente no me quedé sin aire cuando él estaba haciendo su performance.

 

Aquí tre errores que cometimos:

 

1.- Bucear con equipo en mal estado.

 

2.- Decidir a pesar de ello hacer un buceo profundo.

 

3.- Dejar a tu compañero solo.

 

Lo que también aprendí más tarde era porqué le pasaba eso a mi regulador. Pero eso te lo cuento en otro momento.

 

De todas maneras siempre he pensado que si me tiene que fallar el equipo de buceo que sea en un lugar tropical.

 

El motivo es muy sencillo, la temperatura del agua es de alrededor de 27 grados, la visibilidad suele ser de decenas de metros.

 

Y oye, reaccionar adecuadamente a percances menores en condiciones favorables es mucho más fácil.

 

El único inconveniente es que a veces los servicios médicos, en caso de ser necesarios, nos van a quedar un poco lejos.

 

Pero hay un lugar del que vengo hablando durante un tiempo en el que confluyen todas las ventajas que puede ofrecer un destino de buceo.

 

Buceo tropical.

Buena visibilidad.

Instalaciones de buceo a la última.

Varios hospitales y cámara hiperbárica.

 

Y mejor aún, uno de los países NO considerados “de riesgo” en esta pandemia y que desde el mes de Julio está recibiendo turistas y buceadores.

 

Isaac

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