Ayer, como cada 5 de Enero en cada conversación que terminaba tanto con un conocido como con un desconocido, se podía oír eso de:

 

-Venga, y que te traigan muchas cosas los Reyes Magos.

 

Hasta aquí nada raro ¿verdad?

 

Es un frase como:

 

Feliz Navidad.

 

Que tengas felices fiestas

 

Mucha suerte

 

o buen viaje.

 

Podría continuar con muchas más, pero creo que ya entiendes a qué me refiero.

 

No es más que una formalidad.

 

Pero toda formalidad esconde cosas interesantes.

 

Veamos, aquí mi libre interpretación de los hechos.

 

Los Reyes Magos son los que se supone que van a premiar tu comportamiento a lo largo del año con regalos.

 

¿Y cómo lo miden?

 

Con la cantidad de regalos.

 

Si has sido buena persona te traen muchos (indeterminado).

 

Si no le importas a nadie, pasan de largo de tu casa sin ni siquiera para meterse el chupito de coñac que les has dejado en la ventana.

 

Y si te has portado muy mal, te dejan carbón.

 

Entonces se entiende que la gente te desee que te hayan traído muchos regalos.

 

Desean que hayas sido buena gente y esas cosas. A nadie le gustas cruzarse con gente que te pueda perjudicar.

Pongamos que he sido bueno.

 

De nada me sirve que me traigan 3 botes de perfume diferentes.

 

No los gastaré ni en 5 vidas.

 

Aún tengo un culito de mi colonia Chispas de esa época en la que aún tenía acné.

 

Con eso no me están diciendo que he sido buena persona, con eso yo entiendo me están diciendo que huelo mal y que además no se han preocupado por investigar un poco sobre mi.

 

Pero el caso es que haya abundancia. Que te traigan muchas cosas.

 

Por acaparar trofeos de bondad que no sirven para mucho.

 

Yo solo les pido a los reyes magos que regalen menos, pero que lo hagan un poco mejor.

 

Por favor

 

Y que las cartas a los reyes no las escriban solo los niños, también los adultos.

 

Intentemos mejorar un poco la comunicación.

 

Todo esto te lo digo por que me recuerda a un amigo buceador que llegó de un viaje.

 

Se llevó la cámara de fotos.

 

Hacía fotos solo por hobby.

 

Quedamos un día y me estuvo enseñando durante  el tiempo que tardamos en bebernos 3 cervezas, varias decenas de fotografías azules, otras muchas borrosas, otras tantas mal iluminadas y alguna medio buena.

 

Todo mientras me decía:

 

-Y cuando sacaba esta foto pasó una manta enorme por detrás que ni la ví.

 

-¿Y ves ésta? 

 

Enseñándome una que parecía un test de Rorschach. Sí, ese que te enseñan una mancha y tienes que decir que ves en ella. Pues eso

Él seguía emocionado:

-Aquí estaba con esto que ni me acuerdo de lo que era mientras el resto del grupo veía un caballito de mar pigmeo. Yo ni me enteré.

 

Pobre, se había perdido la mitad de un viaje que le había costado una fortuna, detrás de una cámara, intentado hacer centenares de fotos.

 

Quería muchas fotos, pero no se llevó ni un recuerdo.

 

Bueno sí, el recuerdo de no haberse llevado ninguno.

 

No lo digo yo, me lo dijo él un tiempo después.

 

En fin

 

Espero que este día, ni ninguno de los que los que vienen a partir de ahora sean una formalidad, sino momentos que no aspiremos almacenarlos en una cámara de fotos.

 

Que la foto sea testigo, pero no dueña de tus recuerdos.

 

Mi regalo de Reyes para ti son estas 591 palabras de hoy.

 

Feliz día

 

Isaac

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